Alberto Acosta-Burneo, consultor económico, nos da unos consejos para enfrentar la situación de la economía actual.

  1. Ser prudentes en el gasto. Haz un presupuesto. Anota tus gastos mensuales prioritarios: alimentación, vivienda, salud, educación. Incluye deudas y pagos de tarjetas de crédito. Cuando sepas cuánto queda, determina el presupuesto para otros gastos como entretenimiento o vestimenta. Antes de hacer estas compras pregúntate: ¿realmente lo necesito?

Por pequeño que sea tu presupuesto o lo difícil de la situación económica, siempre es posible ahorrar tomando en cuenta lo siguiente:

  • Calcula lo que vas a gastar antes de salir de compras
  • Compra solamente lo que necesites
  • Reciclar es siempre más barato
  • No vayas de compras con prisa
  • Desconfía de los descuentos y promociones, no siempre son lo que parecen; compara el precio en otras tiendas
  • Ten un registro de tus compras
  1. Ten cuidado con el sobreendeudamiento. Un diferido sin intereses no es siempre la mejor opción si ya estás endeudado. La regla de oro es que el total que pagues al mes por deudas y tarjetas, no supere la tercera parte de tus ingresos. Si superaste ese techo, estás sobreendeudado y tienes que tomar medidas:
  • Prioriza el pago de deudas de corto plazo, como tarjeta
  • Reduce el consumo, especialmente en gustos que pueden esperar
  • Haz compras con una lista de lo que necesitas y no gastes en nada adicional
  1. ¿Es momento para endeudarse? En tiempos de crisis aparecen buenas oportunidades de compra, como una casa o un vehículo que se venden porque su propietario tiene problemas. Si tienes ahorros, quizá sea buen momento para, junto con un crédito, aprovecharlas. Depende de tu actual nivel de endeudamiento y de la seguridad que tenga tu sector laboral.

Si eres tú quien atraviesa problemas económicos y quieres vender algún activo (auto, casa, televisión, etc.) para pagar deudas, es el peor momento para hacerlo; hazlo solamente si no tienes alternativas.

  1. ¿Se puede mejorar los ingresos? Toda crisis trae oportunidades, lo importante es identificarlas. Por ejemplo, presupuestos reducidos hacen que las familias busquen alternativas económicas de esparcimiento. Si lo identificas a tiempo, puedes ofrecer el servicio y salir ganando. Lo importante es observar los cambios en las necesidades de las personas, ser flexibles para adaptarse a las nuevas realidades y adelantarse a la competencia.
  1. No mezcles el presupuesto familiar con el del negocio. Si eres microempresario, tus actividades deben estar separadas de las familiares. Lo ideal es manejar los recursos en cuentas separadas y tener presupuestos de gasto e inversión. Haz un presupuesto de tu negocio y cuida que tengas capital para comprar insumos y continuar la producción. Toma en cuenta el tiempo que transcurre entre que compras insumos y la venta y pago por parte del cliente. ¡No puedes quedarte sin fondos para la producción!
  1. La prioridad es la seguridad. Ser responsable en el manejo de tus finanzas te permitirá estar preparado frente a emergencias como enfermedad, incapacidad temporal de trabajar, etc. La previsión también es fundamental en un negocio para enfrentar un daño de un equipo o una innovación en tu servicio. Pon tus finanzas en orden, prioriza el gasto y ahorra. ¡Haz como Don Juan Seguro que vivió muchos años!

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Fuente: Artículo de colaboración de Alberto Acosta-Burneo para Cuida tu Futuro